Proporción humana y ritmo visual
Márgenes en estanterías, alturas de enchufes alineadas, encuentros de materiales resueltos con sombra controlada: pequeños gestos que ordenan la vista. Deja respirar las paredes y espacia muebles para permitir circulación fluida. Piensa en las manos, la espalda, la mirada y la postura al diseñar alturas y distancias. El ritmo repetido en lamas, baldosas o listones ofrece continuidad serena. Así, la casa late a un compás lento, predecible y profundamente reparador.